Casa de los guardas de vías nº3

La vigilancia y el mantenimiento de las vías del ferrocarril es esencial para prevenir accidentes. Aún así, sucede. Te lo cuenta Remigio Gallardo, uno de sus operarios más veteranos.

¡Hola amigo!, ¡amiga!, aquí tienes de nuevo a un servidor, Remigio Gallardo, guarda de vía … , ¡para servirte! Y como lo prometido es deuda … , te voy a contar lo que nos sucedió en este tramo del ferrocarril minero que une Bédar con Garrucha. Como ya sabes … , nuestro trabajo consiste en vigilar las vías del tren y que todo esté en perfecto estado. Pero a veces … , y a pesar de todo, ocurren accidentes … , porque son máquinas muy pesadas … , llevan muchas toneladas de cargamento y, además, tienen que ir sorteando estos cerros y barrancos …
El más aparatoso de todos los percances que recuerdo es el que ocurrió en enero de 1897. Sucedió, más o menos, a la altura de esta casa de los guardas. Aquella noche de invierno llovió tela! Pero tela!… Porque aquí no llueve, pero cuando lo hace arrambla con todo! Y claro, también con los raíles … , que quedaron en mal estado. Entonces … , el tren que subía de Garrucha para hacer una carga de hierro en Bédar … , pues que descarriló … , ¡30 toneladas de locomotora que fueron a parar a los bancales! Pero, para colmo … , quedó bocabajo, ¡con toda la chimenea hundida en la tierra! Eso era digno de ver …
Lo milagroso es que no hubo que lamentar desgracias humanas … Fíjate que casualidad, que ese día viajaba en el tren … , el director de las minas (risas). Lo tuvieron que sacar de debajo de la locomotora … , y también al fogonero … , el maquinista sí pudo salir por su propio pie … No quiero ni pensar qué hubiera pasado con el tren cargado de mineral … Aunque, algún descarrilamiento de esos también hemos tenido … , uno sucedió allí, cerca del puente de Los Burgos. Lo verás más adelante en el sendero … , ¡que lo disfrutes! Bueno … , ¡un gusto conocerte!

El fin del ferrocarril
El ferrocarril minero que cubría el trayecto entre las minas de hierro de Bédar y la playa de Garrucha dejó de funcionar en 1923. Aunque las vías se conservaron hasta el año 1942. Las locomotoras, fabricadas de forma exclusiva por la Sociedad Anónima de Saint Léonard en Lieja (Bélgica) fueron vendidas a otras explotaciones mineras del norte de España y estuvieron en funcionamiento hasta el año 1970.