Puente de la barrilla
Todas las Tinfraestructuras realizadas a lo largo de la red ferroviaria que unía Bédar con Garrucha, eran obras de gran solidez y calidad constructiva para la época.
El puente de la Barrilla salva el desnivel de la rambla del mismo nombre, que serpentea entre el cerro del Barranco Martínez y el cerro de la Cuesta del Tabaquico. En la actualidad, presenta un estado ruinoso, pero solo en su parte voladiza, ya que la estructura está prácticamente intacta a pesar de contar con más de un siglo de antigüedad.
Este puente, al igual que todas las infraestructuras que se realizaron en la construcción de la vía férrea, se caracteriza por su sólida ejecución. Con el empleo de una robusta mampostería y de sillares de piedra labrada, utilizados estos últimos tanto en el refuerzo de las esquinas como en la coronación de la obra.
Otras ramblas y barrancos, de mayores dimensiones, son salvados mediante el levantamiento de grandes terraplenes, que llegan a alcanzar los diecisiete metros de altura. Estas construcciones están reforzadas con muros de piedra y contrafuertes. En la base poseen una pequeña abertura arqueada, que no solo permite el paso del agua, sino también de animales y de personas a lomos de mula.
A lo largo de la ruta podrás observar estos gigantescos terraplenes que hacen de puente, así como canalizaciones para evacuar las peligrosas avenidas que se producen en las ramblas tras las lluvias torrenciales.

La estación de Tres Amigos
El punto de partida del ferrocarril minero se encuentra en la estación Tres Amigos de Bédar. Allí se cargaban los vagones de mineral para transportarlos hasta Garrucha. La estación Tres Amigos funcionaba como un centro regulador que recogía, almacenaba y distribuía el producto de las diferentes minas propiedad de la Sociedad Chávarri Lecoq y Cía. Su nombre se debe a una de las minas de hierro más icónicas y antiguas de Bédar: la Unión de Tres Amigos.